MonkeyLabs es un ecosistema creativo: agencia y productora a la vez. Estrategia, creatividad, producción y el día a día de las marcas conviven dentro del mismo laboratorio — organizado en sus propios labs: MediaLabs, DigitalLabs, CreativeLabs y ProjectLabs.
Cuando lanzaron su nueva identidad, el sitio anterior se quedó chico para contar lo que son. Nosotros ya conocíamos el terreno: antes de este proyecto habíamos construido herramientas digitales para clientes de MonkeyLabs. Esta vez, lo que había que construir era su propia casa.
Y había una alineación de fondo que simplificó todo: su claim nuevo —Evolution never stops— podría ser el nuestro también. Cuando el cliente piensa en evolución permanente y el estudio trabaja exactamente así, la dirección no se discute: se ejecuta.
La nueva identidad de MonkeyLabs: un laboratorio donde la evolución no para.
El brief era simple de enunciar y difícil de ejecutar: una home experiencial, donde la narrativa se orquesta al ritmo del scroll. El claim que se arma mientras bajas, el mono del laboratorio en 3D, el isotipo girando como una moneda entre escenas, el video hero y una grilla de proyectos viva. El mayor desafío no fue el contenido ni la tecnología: fue dirigir esa primera impresión. UI/UX pura.
Cada escena tiene su propia física y su propio timing, calculados por breakpoint para que la experiencia se sienta igual de fluida en un iPhone que en una pantalla grande. Detrás de lo que parece magia hay un sistema de depuración que usamos para ajustar cada transición al pixel — y que quedó instalado para el equipo.
El recorrido de la home en 30 segundos: escenas orquestadas al ritmo del scroll.

El mono del laboratorio: “Lo que hacen las marcas no se compara con lo que dicen.”
Cada proyecto es una ficha que el equipo compone con bloques: portada en video a todo el ancho, textos, galerías en filas justificadas que no recortan las piezas verticales, videos en loop dentro de las galerías y videos completos de YouTube o Vimeo con portada local — que solo se cargan si el visitante lo acepta. Al final de cada ficha, el cierre “Monkey Labs × Cliente” y la navegación al proyecto anterior y siguiente.
El resultado es un portafolio que crece con el laboratorio: terminan una producción, la suben, la ordenan y la publican. Las etiquetas por lab (MediaLabs, DigitalLabs, CreativeLabs) alimentan además el filtro de la página de proyectos.
Una ficha completa: del hero al cierre “Monkey Labs × Cliente”.

La ficha de Red Bull Symphonic × Pablo Chill-E: portada, datos y Labs.
Para que el sitio no dependiera de nosotros, construimos el CMS que el equipo de MonkeyLabs opera día a día: proyectos con editor de bloques pensado para su forma de trabajar — si sabes armar una página de Behance, sabes armar una ficha — biblioteca de medios, gestión del equipo y de clientes, bandeja de contactos y analítica en el mismo lugar.
No es un WordPress disfrazado ni una plantilla adaptada: es un administrador a medida, con roles, ajustes del sitio y hasta el hero y el reel configurables sin tocar una línea de código. La autonomía también se diseña.

El editor de proyecto: bloques ordenables, portada con imagen y video, Labs y visibilidad.
El sitio corre en infraestructura propiedad de MonkeyLabs, no en la nuestra: servidor propio, contenedores Docker, PostgreSQL, certificados automáticos y respaldos. Analítica con GA4 y GTM, protección antibots en el formulario y una política de datos sobria por defecto.
Cuando decimos que entregamos proyectos, esto es lo que queremos decir: las llaves quedan en manos del cliente. La plataforma puede crecer, migrar o cambiar de equipo sin pedirnos permiso.
Este proyecto se construyó con nuestro flujo de trabajo con agentes de IA — y la dirección siempre fue humana. Cada fase partió de un plan escrito que revisamos y aprobamos antes de tocar código; cada entrega pasó por una verificación independiente antes de llegar a producción. Las revisiones con el equipo de Monkey marcaban el rumbo.
Los agentes hacen; nosotros decidimos qué queda, qué no queda y qué hay que mejorar, de lo macro a lo micro. Es la misma forma de trabajar que aplicamos en nuestro propio sitio: la IA acelera la ejecución, pero el criterio visual, editorial y técnico sigue siendo de personas.
monkeylabs.cl está en producción desde el 3 de noviembre de 2026, con el portafolio del laboratorio publicado y el equipo operando su propio contenido. Como toda buena evolución, no termina: la plataforma está preparada para seguir creciendo con ellos.
Nos gusta este tipo de proyecto porque no entrega una página: deja un sistema funcionando. Evolution never stops — y ahora tienen la infraestructura para demostrarlo todos los días.
En producción desde noviembre 2026.
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